Platon, idealista o realista?

Posted on


Platon, idealista o realista?

Autor: Paulo Arieu

Plato-raphael

Imagen de Platón pintada por Rafael

Hay autores que consideran que Platon era un realista:

Platón es realista, y cree que la realidad es cognoscible tal cual es, pero para intentar explicar esta realidad que conocemos recurre a un mundo a parte; es decir, fuera de este mundo existe un mundo PERFECTO donde sólo existen IDEAS (MUNDO DE LAS IDEAS), las ideas de las cosas, como, por ejemplo, la idea de arboreidad, o la idea de yo, o la idea de mesa.. y nosotros; sin embargo, vivimos en el MUNDO SENSIBLE, que es como la copia imperfecta de ese mundo de las ideas, sólo interpretaciones de ese mundo, por eso hay distintos árboles en este mundo sensible, sólo existe una única idea de arboreidad, pero hay muchas interpretaciones de árboles.

El dualismo de platón se divide en mundo de las ideas, donde residen las ideas de las cosas, la esencia de las cosas que conocemos, y el mundo sensible, donde existimos nosotros, que es la copia imperfecta de ese mundo de las ideas, por eso hay distintas personas, realmente sólo existe una única idea del YO, pero hay muchas interpretaciones sobre ese yo.[1]

Nacido en el 427 a. de J. nombrado en su sexto día con el nombre de Aristocles (Platón era un sobrenombre que indicaba su vigoroso físico), de familia de antigua nobleza que descendía de Solòn por parte de su madre y del rey Codro, último rey de Atenas, por parte de su padre. Platón viaja a Megara, en donde asiste a clases con Euclides, discípulo de Sócrates, regresa brevemente a Atenas y viaja a Egipto, en donde aprende algo de ciencia y mucho de teología. A su regreso a Atenas compra unos terrenos en los jardines de Academos y funda allí la primera universidad del mundo, escuela de justicia, medida y matemática y virtud que con el nombre de academia habrá de pasar a la historia.

Es indudable que la preocupación fundamental de Platón fue la de encontrar una forma de vida feliz para los hombres, tanto en su vida individual como en su vida social, vidas que Platón concibe como entrañablemente unidas. Pero Platón se dio cuenta de que para llegar a establecer una teoría del comportamiento humano, una moral o una teoría del estado, es antes necesario saber que es el hombre; para conocer de verdad al hombre, saber que es y como vino a ser el mundo en que vivimos. De ahí que para Platón la moral y la teoría del estado necesiten de una metafísica previa, de una teoría sobre el que del hombre y del universo. y también claro que no podemos llegar a conocer el sentido del hombre ni el sentido del universo, ni el puesto del hombre en este universo sin saber, de antemano, en que consiste el saber y de ahí que Platón tenga que preguntarse si el conocimiento es posible; de serlo, ¿como llega a serlo? Previa a la metafísica se sitúa así una teoría del conocimiento donde Platón explica los orígenes de nuestras ideas y trata de precisar el sentido de la verdad.

El mundo en que vivimos esta hecho de cambio, o como dice platón de generación y corrupción. Todo cuanto nos rodea, y también nosotros mismos, estamos de tránsito. La semilla se hace árbol y el árbol da flores que dan frutos. Pero cuando el árbol es árbol ya no es semilla, ni es árbol la flor cuando es flor, ni flor el fruto cuando es fruto. Todo lo que existe deviene y al devenir cesa de ser lo que era. El mundo sensible, implica siempre paso y contradicción. Un ejemplo cualquier, tornado al azar, nos traerá esta doble característica mudable y contradictoria de las cosas. La naranja antes de ser naranja ha sido flor de azahar. He ahí el cambio de un tipo de ser (la flor) a otro tipo de ser (el fruto). Pero si consideramos tan solo el fruto, el cambio es igualmente patente. Nacido en corazón sensible de la flor, el fruto crece, verde primero, se ilumina poco a poco de amarillo, se dora al sol, madura, estalla abandonado así mismo, acaba por caer de la rama y pudrirse en el suelo. En cada nuevo momento de su ser, el fruto no es ya lo que era ni es todavía lo que va a ser.

Sucede como si las cosas estuvieran llenas de una suerte de velocidad interna que las crea, las desarrolla y las destruye. Para esto podemos decir que son y no son, que su modo de existir es un modo de existir a medias entre el no-ser de lo que y el no-ser de lo que todavía no alcanzan a ser ahora bien, por lo hermoso que sea este mundo sensible que nos rodea, por hermosos que sean la planta, el mar, la montaña o la persona, no son explicables por si mismas. ¿Como podría explicarse aquello que es contradictorio, aquello que a medida que se hace se va deshaciendo hasta perecer? ¿Como definir lo que es pasajero si no puedo fijarlo, si cuando trato de definirlo ya no es lo mismo que trataba de definir en un principio? El fruto que defino es ya, cuando lo defino, el fruto que era, puesto que el ser absoluto no pertenece a nada de lo que vive o respira o simplemente esta en este mundo de creaciones y corrupciones.

Platón no se contenta con afirmar que el mundo en vivimos -y nosotros en el-, estamos juntos de paso; No se contenta con decir que el mundo es contradictorio, fugaz, pasajero. ¿Cómo explicar este cambio constante? ¿Cómo buscar alguna razón para esta vertiginosa sinrazón en que vivimos y en que vivimos? Para hacerlo Platón establece poco a poco, a lo largo de su vida, la teoría de las ideas. Platón toma la palabra idea del lenguaje común y corriente y le da una significación especial, la palabra idea procede de un verbo griego que significa ver, mirar, examinar, mirar cara a cara. Así, idea, en el lenguaje común de los atenienses, significaba algo visto, o aun el aspecto exterior, la apariencia de una cosa. Para Platón la idea es precisamente aquello que no cambia ni puede aceptar ninguna variación. Ahora bien, Platón cree que estas ideas, es decir, estos seres, tienen una existencia propia, independiente de nuestro mundo, que a veces imagina en una especie de cielo que llama Topos Uranos. Las ideas son así las esencias de las cosas, esencias que existen en si y por si. Mediante la existencia de un mundo de ideas, que son entes, seres reales, Platón trata de explicar nuestro mundo.

Ya desde los primeros diálogos Platón hablaba, aunque sin demasiada precisión de la existencia de estos seres reales. Así, en el Eutifròn, dialogo donde se discute la santidad, Platón decía que todas las cosas santas se refieren a una misma esencia, la de la santidad y; en el Banquete, afirmaba que todas las cosas bellas pueden ser llamadas bellas tan solo por participación en la belleza existente y real. Con mayor claridad se expresa Platón en la República.”Existe lo bello en sí y lo bueno en sí; y del mismo modo hemos definido las cosas múltiples, buenas, bellas y demás, como correspondientes a una sola idea, cuya unidad suponemos y llamamos a cada cosa ‘aquello que es’. “Si Tal es la diferencia que existe entre el mundo sensible y el mundo inteligible, es decir, el mundo mudable y vago que nos dan los sentidos, y el mundo de esencias inmutables que nos otorga el método del saber por la razón y por el amor. Platón explica la pluralidad por la unidad: todas las naranjas pertenecen a una misma esencia de naranja; todos los hombres, por distintos que sean entre sí, pertenecen a una misma esencia que los hace hombres. Explica, también, el cambio por la inmovilidad, pues, en efecto, cada idea es una, inmutable, incambiable, eternal. Nuestro mundo es tan solo posible como copia o imitación de las ideas.

Todos los seres animados tienen un principio de vida que los gobierna, pero en el hombre, este principio de vida es precisamente la razón, que le permite no solo vivir, sino entender y ascender al mundo de las ideas.

Por lo tanto, la teoría de Platón es la de los dos mundos, desde esta perspectiva necesitamos enfocar el estudio del alma puesto que ésta antes de unirse a determinado cuerpo, preexistió en el mundo inteligible como a donde tuvo oportunidad de contemplar directamente las ideas; al unirse a un cuerpo, para formar un hombre, lo hará temporalmente, en plan de purificación después regresara a su lugar, que es el mundo de las ideas.

Por lo tanto, para Platón, si el alma preexiste al cuerpo y después de su unión temporal con él, regresa al mundo de las ideas entonces el alma es inmortal. Si la unión del alma con el cuerpo es temporal quiere decir que dicha unión no es sustancial, sino accidental, en manera que pueda sobrevivir a la separación del cuerpo.

El alma es el principio del conocimiento racional, porque ella en su preexistencia conoció directamente las ideas, de manera que después, al presentarse una percepción sensible, ella recuerda algo relacionado con dicha percepción. En otras palabras, el conocimiento no es mas que una reminiscencia.[2]

Platón no es idealista, sino que es realista. Se suele decir que es idealista, porque distingue dos mundos: el sensible y el de las Ideas, siendo los seres del primero una copia o imitación de las Ideas que habitan en el otro. Pero sin embargo, como las Ideas son la VERDADERA REALIDAD, esto lo transforma a Platón en realista. Existen dos principios: trascendencia e inmanencia. Si se verifica el primero, la filosofía en cuestión es realista. Si se verifica el segundo, la filosofía será idealista.

Principio de trascendencia: las cosas existen independientemente del hombre y aunque el hombre no exista.

Principio de inmanencia: las cosas existen siempre que exista el hombre y existen para él. El ser de las cosas es ser percibido. Toda vez que las ideas son la verdadera realidad, que existen de manera real y son el fundamento de la existencia de cualquier cosa, incluido el hombre, va de suyo que pueden existir aunque los hombres no existan.

Por eso Platón es REALISTA. Si se lo tiene por idealista en política, quizás pudiera serlo, por cuanto busca la realización de ideales. Pero también su pensamiento político es idealista porque construye su modelo de sociedad, partirá del alma humana y sus tipos, y no hay que olvidar que el alma comparte la naturaleza del alma. En este sentido sería realista, pues toma el modelo de algo que comparte la naturaleza de las verdaderas realidades.»[3]

 

Conclusión:

No se darme cuenta muy bien,con exactitud si fue realista o idealista.Pero si hay algo que creo, y es que Platón alcanzó a darse cuenta, a intuir, de que habia un conocimiento que provenía de lo que el llamaba el mundo de las ideas, un mundo trascendente, mas allá de la física.Un mundo espiritual, “mas allá del sol”.

El admitió «la existencia en nuestro espíritu de conocimientos de las ideas adquiridas en una existencia del espíritu anterior a la actual. Las experiencias sensibles sirven para hacernos recordar lo que en vision anterior concibió nuestro espíritu.»[4]

Pero esto si que que no lo acepto; sus ideas que el origen del conocimiento provenga de una existencia anterior, como creía Platon, ya que esto es contrario a la fe cristiana que afirma claramente que “Esta dado a los hombres que mueran una sola vez y luego el juicio” (Heb 9,27 RV 1960)

Una cosa es vislumbrar las sombras del mas allá, y otra cosa es entenderlo. Son cosas totalmente distintas. No creo que Platón haya conocido al Señor, aunque fue un filosofo de una sociedad politeísta, solo vió las sombras del mas alla.Por eso escribió su alegoría o mito de la caverna.

La Alegoría de la caverna es una explicación metafórica, realizada por Platón en el VII libro de La República, de la situación en que se encuentra el ser humano respecto del conocimiento. Así Platón explica su teoría de la existencia de dos mundos: el mundo sensible (conocido a través de los sentidos) y el mundo de las ideas (solo alcanzable mediante la razón).En este mito, el ser humano se identifica como los prisioneros. Las sombras de los hombres y de las cosas que se proyectan, son las apariencias, es decir, lo que captamos a través de los sentidos y pensamos que es real (región sensible). Las cosas naturales, el mundo que está fuera de la caverna y que los prisioneros no ven, son elmundo de las ideas, en el cual, la máxima idea, la idea de Bien (o verdad), es el sol. Uno de los prisioneros logra liberarse de sus ataduras y consigue salir de la caverna conociendo así el mundo real. Es este prisionero ya liberado el que deberá guiar a los demás hacia el mundo real, es el símbolo del filósofo.[5]

Dios lo bendiga

Notas

1.http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090323142656AAzuMzk
2. http://www.cuc.udg.mx/psicologia/3-%20EL%20MUNDO%20DE%20LAS%20IDEAS%20DE%20PLATON.html
3.http://ar.answers.yahoo.com/question/index?qid=20081022132733AAoWiU3

4.Patricio Hopkins, Filosofía, p.202, Ediciones Almagro, Argentina

5.Alegoría de la caverna,Wikipedia

About these ads

Deja un comentario y a la mayor brevedad le responderé.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s