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Clericalismo: Liderazgo del s.XXI y cambio de paradigmas parte IV

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Clericalismo: Liderazgo del s.XXI y cambio de paradigmas parte I

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Clericalismo: Liderazgo del s.XXI y cambio de paradigmas parte I

El ministerio del Anciano (en la Biblia)

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El ministerio del Anciano

Autor:Paulo Arieu

Introducción

El anciano de iglesia suele ser comunmente el ministro ordenando o es el enaciano quien suele hacer las veces de pastor local. En ausencia del pastor es el encargado de velar por la alimentación de la feligresía y de conducirlos al cumplimiento de la misión dada por nuestro Señor Jesucristo: Predicar el Evangelio. Es un cargo importante. En la obra y organización de la iglesia, si la Asociación/Misión/Campo no asignó. un pastor para la iglesia local, el cargo de anciano es el más elevado y el más  importante. En los párrafos anteriores se presentó. la idoneidad moral y religiosa de los ancianos, como así. también la de los otros dirigentes de la iglesia. Es un líder religioso de la iglesia. El anciano local debe ser reconocido por la iglesia como un fuerte líder religioso y espiritual, y debe gozar de buena reputación con “los que están afuera”. El anciano es el dirigente religioso de la iglesia en ausencia del pastor, y por precepto y ejemplo debe procurar continuamente conducir a la iglesia hacia una experiencia cristiana más profunda y plena.

Los ancianos son llamados y elegidos por Dios, confirmados por el liderazgo de la iglesia, y ordenados a la tarea del liderazgo. A ellos son dadas las responsabilidades de ser ejemplos al rebaño, dar dirección a la iglesia, enseñar a la gente, y guiar a la congregación. La Escritura implica que cualquiera que está a un nivel más bajo del liderazgo debe estar bajo la autoridad de los ancianos. Porque ellos comparten una responsabilidad y posición única en la iglesia, los ancianos merecen gran respeto.

A través de este artículo ud. podrá comprender mejor la base exégetica del ministerio del anciano en la Biblia.

I. Introducción: Acerca del don/ministerio del Anciano

En la iglesia que me congregaba en mi pais, antes de emigrar para los E.U. no había ministros con el título de pastores. Habian cinco ancianos,con distintas funciones. cuando falleció uno de los mas adultos, ordenaron al ministerio a dos nuevos ancianos.Sin duda, es el mejor sistema que yo presencié hasta el dia de hoy. Mucho mas organizado que el sistema congregacional histórico, que es el mas popular, donde hay uno o a lo sumo dos pastores encargados de todo el ministerio local, y quizás, algún que otro diácono.

En una sociedad como la nuestra, en la que se rinde culto a la productividad, las personas ancianas corren el riesgo de ser consideradas inútiles, o, más aún, de ser juzgadas un peso para los demás. El mismo hecho de que la vida se haya alargado agrava el problema de la asistencia al número cada vez mayor de ancianos que necesitan cuidados y, tal vez aún más, el afecto y la solicitud de personas que llenen el vacío de su soledad. La Iglesia conoce este problema y trata de contribuir a su solución, incluso en el campo de la asistencia, a pesar de la dificultad que constituye para ella, hoy más que en pasado, la escasez de personal y de medios. No deja de promover las intervenciones de los institutos religiosos y del voluntariado seglar para responder a esa necesidad de asistencia, ni de recordar a todos, tanto jóvenes como adultos, el deber que tienen de pensar en sus seres queridos que, por lo general, han hecho tanto por ellos.Con especial alegría, la Iglesia pone de relieve que también los ancianos tienen su puesto y su utilidad en la comunidad cristiana. Siguen siendo plenamente miembros de la comunidad y están llamados a contribuir a su progreso con su testimonio, su oración e incluso con su actividad, en la medida de sus posibilidades

El término anciano,se utiliza para referirse en nuestra cultura contemporánea, a aquellas personas que se encuentran dentro de los parámetros de lo que se llama tercera edad o población de personas mayores. Entre las características que definen a este tipo de población se cuentan una edad que oscilará entre los 65 y 70 años para arriba, porque vale destacar que como consecuencia de las mejoras que a través de los años y siglos se han logrado en materia de calidad de vida, cada vez más se corre la brecha de edad que empezó siendo en la antigüedad de 30 años de edad y en la actualidad, como dijimos, ya supera los 70, los 80, los 90 y en algunos casos paradigmáticos y por demás envidiables, los 100.

Entonces, cuando uno dice la palabra anciano, lo primero que piensa es en una persona ya mayor, bastante entrada en años. Pero no necesariamente es asi para nuestro Dios. El llama a un cristiano a ejercer el cargo de liderar en una iglesia cuando el así lo desea. Nuestra cultura occidental contemporánea rinde culto a la juventud, pero no es asi hoy en dia en las culturas orientales ni tampoco era así en aquellos tiempos de las iglesias primitivas. Los ancianos a cargo de las comunidades cristianas, eran líderes de muy buen testimonio en la sociedad. Es entonces, a la luz de nuestra fe y con la fuerza de la esperanza que Dios da, que no solo los ancianos de edad, sino también los que son honrados con este título para presidir una congregación cristiana, pueden descubrir mejor que están destinados a enriquecer a la Iglesia con sus cualidades y riquezas espirituales. En efecto, pueden brindar un testimonio de fe enriquecida por una larga experiencia de vida, un juicio lleno de sabiduría sobre las cosas y las situaciones del mundo, una visión más clara de las exigencias del amor recíproco entre los hombres, y una convicción más serena del amor divino que dirige cada existencia y toda la historia del mundo. Y apacentar la grey de Dios con la sabiduría de los años y/o del llamado de Dios a pastorar su Iglesia.

Ryrie, teólogo norteamericano dispensacionalista, comenta que “el término anciano se usaba en Israel y en otras naciones para denotar líderes. En la sinagoga judía había ancianos que tenían la responsabilidad de gobernar a la comunidad judía. Aparentemente el concilio de Jerusalén tomó de la sinagoga el concepto de los ancianos.”[0]

Comentaré sobre las funciones del ministerio del Anciano en la Biblia, ya que creo, al igual lo piensa Ryrie, que “debemos intentar seguir el mayor número de detalles posibles de los patrones para la iglesia como se hallan revelados en el Nuevo Testamento”.[1]  Dentro de todo lo posible, por cierto, y evitando caer en el excesivo literalismo,en el error del legalismo y en el rigor en las formas, en desmedro de las funciones que son lo mas importante. A la luz de la biblia, el término se relaciona mucho mas en referencia a la experiencia y a la madurez espiritual del hermano cristiano que  va a presidir una congregación cristiana, que rewspecto de  la edad cronológica. comunmente, son personas de edad entre joven y maduro, entre 40-60 años de edad.

II. Términos utilizados en la biblia

Estoy de acuerdo toalmente con C.C. Ryrie, quien dice que “El no cree que haya diferencia si se les llaman ancianos o diáconos o si un grupo tiene ambas designaciones. Uno hasta pudiera llamarles mayordomos y aun así todavía seguir el principio de liderazgo del Nuevo Testamento.” Creo que tiene mucha razón. [2]

a. Presbuteros

‘Presbuteros” significa anciano, una persona mayor de edad, o alguien con antigüedad. Es un hombre o una mujer mayor que está en edad avanzada. (Tito 2:2,3a).  También se utiliza para significar quién es la persona mayor. (Luc. 15:25a)Se usa en referencia a los santos del Antiguo Testamento.

b. Presbuterion

“Presbuterion” significa asamblea de ancianos que se ha reunido en una sesión. (I Tim. 4:14). El “cuerpo de ancianos” fue traducido como “presbiterio” en la Nueva Versión King James de la Biblia en inglés.

c. Sumpresbuteros

Sumpresbuteros” significa co-anciano o anciano colega. (I Pe. 5:1-2)

d. Superintendente
d.1. Episkopos

“Episkopos” significa supervisor, superintendente o guardián. Se usa cinco veces en el Nuevo Testamento. En la Nueva Versión King James se traduce como “obispo” en todos los casos salvo Hechos 20:28.  Ver (Fil. 1:1; I Tim. 3:2a;Tito 1 :7a; I Pe. 2:25)

d.2. Episkope
“Episkope” es la forma sustantiva de “episkopos.” Se refiere a la posición de un anciano, un supervisor, o un obispo en la Nueva Versión King James. (Hch. 1:20; I Tim. 3:1)

d.3. Episkopeo
“Episkopeo” es la forma verbal de “episkope” y significa supervisar. (I Pe. 5:2a)

III. Comparación entre el Anciano y el Supervisor

En cada una de estas palabras traducidas anciano, supervisor, u obispo vemos una conexión cercana. “Anciano” fue usada más a menudo cuando se escribía a los creyentes hebreos ya que ellos relacionaban esta posición a los ancianos o líderes de las sinagogas. “Superintendentes” traducido como “obispos” se usó más frecuentemente cuando se habló a los creyentes griegos porque esa era la palabra que ellos podían relacionar más con el liderazgo.  No hay ninguna distinción en la escritura entre estas dos palabras originales. Se refieren a la misma posición en la iglesia. Algunas autoridades en griego dicen que “anciano” se refiere al hombre y “supervisor u obispo” se refiere a la posición.  No había ninguna jerarquía eclesiástica en el patrón de Dios para la iglesia local. Cada iglesia local debía tener sus propios ancianos como el gobierno de esa iglesia.  Cada iglesia era distinta y autónoma de las otras con respecto a su organización.

a. Ejemplo de Pablo

Pablo envió a buscar a Efeso a los ancianos de la iglesia, pero cuando llegaron, los llamó obispos. (Hch. 20:17,18). También notamos que todos los ancianos u obispos debían actuar como pastores aunque había algunos de ellos que funcionarían en el ministerio particular de ‘pastor”.

b. Los Mismos Requisitos

Los requisitos para aquellos a quienes Pablo llamó ancianos en el versículo cinco eran los mismos para los obispos en el versículo siete, indicando que constituyen la misma posición. (Tit. 1:5,7)

c. Ejemplo de Pedro

Pedro escribió a quienes llamaba ancianos y les dijo que fueran pastores [apacentadores] sobre la grey de Dios y que sirvieran como cuidadores [obispos] sobre ellos.  (I Pe. 5:1,2)

IV. Ancianos en la iglesia local.

a. Nombrados por los Apóstoles

Los apóstoles nombraron y ordenaron ancianos en cada iglesia de cada ciudad.  (Hch. 14:23; Tit 1:4a, 5)

b. Ayudaban a tomar Decisiones

Los apóstoles se reunían con los ancianos para escuchar consejo. (Hch. 15;2,4,6). Obviamente, los ancianos estaban involucrados en una parte importante en las decisiones de liderazgo, políticas y doctrina en la iglesia local (Hch. 15:22a;Hch 16:4)

c. Dirigían Asuntos de la Iglesia

Los ancianos dirigían los asuntos de la iglesia local. (Hch. 11:29,30; I Tim. 5:17)

d. Son Ancianos

Todos los cinco ministerios definidos en la biblia, eran ancianos. Vemos este ejemplo en Pedro y Juan. (I Pe. 5:1; 3 Jn. 1:3).  Aquellos a quienes Jesús ha dado a Su Iglesia como ministros (evangelistas, pastores y maestros,etc.) deben funcionar unidos para “perfeccionar a los santos para la obra del ministerio”. Las Escrituras nunca se refieren a estas funciones del ministerio como oficios. Sin embargo, cada una de estas funciones se mantuvo en la posición de anciano en la iglesia.

VI. El Ministerio de los Ancianos

Los ancianos deben funcionar en cada asamblea local para pastorear y alimentar a la grey que les ha sido dada para supervisar. (I Pe. 5:1-3). La palabra griega traducida “reconozcáis” en este pasaje significa, “de conocer íntimamente”. Junto con el resto del pasaje, implica una relación cercana incluyendo aprecio, respeto, amor y cooperación. El gran sentimiento de reconocer viene “por causa de su trabajo”. Debemos respetarles por el llamado que ellos están cumpliendo,  no solamente por su diligente labor y la tarea que tienen, pero también por la llamada que es tan noble.

Aquellos a quienes Dios puso en los cinco ministerios de la lista en Efesios cuatro, recibieron cierta gracia y unción para perfeccionar a los santos. Parece evidente que aquellos escogidos para pastorear, alimentar y supervisar la grey necesitarían la gracia y la unción del ministerio quíntuple.  Los ancianos de la iglesia local eran aquellos que Dios había llamado a los cinco ministerios. Cada uno de ellos cumplía con todos los requisitos bíblicos para ser anciano. Se les encargó la responsabilidad de gobernar bien.  (I Tim. 5:17). Aunque uno de los requisitos de los ancianos era que pudieran enseñar, parece que no todos funcionaban en un ministerio de predicar o enseñar dentro de la iglesia local.

a. Funciones

Después que los fundamentos habían sido puestos por el apóstol y el profeta y habían nombrado ancianos en la iglesia local, aquellos a quienes Dios había escogido para funcionar como pastores y maestros, eran nombrados, reconocidos e instalados en el ministerio por la imposición de manos del apóstol, profetas, y otros ancianos.  A medida que los creyentes eran edificados en la Palabra y discipulados por el ministerio de aquellos que funcionaban como pastores y maestros, aquellos que habían sido elegidos por Dios para funcionar como evangelistas también eran nombrados, reconocidos e instalados en el ministerio por la imposición de manos de los ancianos. El evangelista entrenaba y movilizaba a los creyentes en la iglesia local operar en el evangelismo de milagros.  El cuerpo podía madurar y ser equipado para la obra del ministerio solamente al ser ministrado por cada uno de los dones del ministerio quíntuple.

VII. El gobierno de la iglesia del Nuevo testamento.

El gobierno de la iglesia, en lugar de ser una organización, asociación o denominación de hombres, era una relación en el Espíritu entre hombres que estaban llamados a ser apóstoles y los ancianos o supervisores de una iglesia local.
Los ancianos, supervisores, superintendentes u obispos sólo operaban fuera de una iglesia local particular durante los períodos en que estaban cumpliendo la función de su don en el ministerio  quíntuple, y entonces sólo cuando eran enviados por su iglesia local para esa función en particular.  La iglesia local en lugar de ser una “iglesia madre” que gobierna y controla otras iglesias, era el cuerpo de creyentes que los enviaba. Enviaba a quienes iban a cumplir sus funciones de ministerio como parte del ministerio quíntuple.  A medida que los apóstoles y profetas ponían fundamentos, establecían iglesias y nombraban ancianos en cada iglesia, se establecían profundas relaciones espirituales. Estas relaciones en el Espíritu eran la única conexión entre las iglesias. Había relaciones entre las personas funcionando en los cinco ministerios.

VIII. Ancianos lideres en iglesias locales.

Los ancianos que eran nombrados por los apóstoles aparentemente eran aquellos que estaban llamados para funcionar en uno de los cinco ministerios en aquella iglesia en particular. La función de los ancianos en cada iglesia local nunca estaba limitada a un sólo individuo. Sin embargo, Dios siempre ha levantado a un individuo para el liderazgo espiritual de su pueblo. Moisés es un ejemplo de esto.  Uno de los ancianos siempre era señalado como líder. Aquel que es el anciano líder a menudo tiene el don ministerial de pastor. Este hombre era llamado por Dios, confirmado por los apóstoles y profetas y reconocido por los otros ancianos y creyentes en la iglesia local. Había un anciano líder que era reconocido por su llamado, don, unción, visión y capacidad para dirigir.

a. Mensajero

En Apocalipsis, este hombre recibe el nombre de ángel. “Angelos” en griego significa mensajero o agente.(Ap. 2:1)

b. Compañero Fiel

Parece que Pablo se estaba refiriendo al anciano líder en la iglesia de Filipos cuando lo llamó “compañero fiel.” (Fil. 4:3)

c. Jacobo, un Anciano líder

Parece ser que Jacobo era el anciano líder, que encabezaba a los otros ancianos en la Iglesia de Jerusalén. Todos los ancianos se reunieron con los apóstoles para considerar una cuestión de doctrina. (Hch. 15:6;Hch. 15:13,19). Todos los ancianos participaron en la consideración de la cuestión doctrinal que se había convertido en problema. Sin embargo, fue Jacobo como el anciano líder o cabeza que tuvo que dar el juicio final.  Es obvio que todos los ancianos y los apóstoles estaban participando activamente en el proceso de tomar decisiones con la bendición de toda la iglesia.  (Hch. 15:22,23)

d. La Cabeza de la Iglesia

Jesús es la cabeza de la iglesia. Sin embargo bajo el liderazgo de Jesús había también un liderazgo ordenado por Dios sobre la iglesia local. Este liderazgo se encontraba en el anciano líder, quien, junto con todos los ancianos, funcionaba para gobernar bien y para perfeccionar a los santos para la obra del ministerio.

e. Patrón en el  Nuevo Testamento

Si nuestro patrón tradicional del gobierno de la iglesia no está de acuerdo al patrón del Nuevo Testamento, deberímos de estar dispuestos a tomar pasos para cambiar nuestro patrón miniserial a la luz de la biblia. En nuestros dias, cita Ryrie, “hay mucha controversia acerca de la cuestión de cuántos ancianos tenía cada iglesia (en los tiempos del Nuevo Testamento) o debe tener (hoy en día). Aquellos que se adhieren al gobierno por ancianos piensan que cada congregación tenía varios ancianos; mientras que los congregacionalistas ven solamente un anciano  (el pastor) en cada congregación.”[3]

f. Cambio Sin Conflicto

Cuando se acepta un nueva visión de liderazgo ministerial, debe permitirse que transcurra un tiempo prudente para que esta nueva concientización sea recibida por la asamblea local antes de intentar hacer los cambios necesarios. Al proceder de este modo podemos evitar la posibilidad de lucha y de conflicto. Las decisiones acerca del gobierno de la iglesia deben ser una función de quienes son reconocidos como ancianos de la iglesia. Por ejemplo, Ryrie explica que “En la práctica, el congregacionalismo no es completamente congregacional. La congregación no hace todas las decisiones. Los líderes toman autoridad que no siempre se les da a ellos específicamente. Los diáconos a menudo funcionan como ancianos para que en efecto haya una pluralidad de liderazgo.”[4] No debe convertirse esto en un asunto que pueda conducir a una división en la asamblea de creyentes.Debe evitarse la división en la iglesia porque afecta la salud espiritual de los miembros y el testimonio local de la congregación en el mundo.

IX. Requisitos de los ancianos

Los ancianos nunca fueron elegidos por la congregación en su conjunto. Fueron escogidos por Dios y nombrados por los apóstoles. La lista de requisitos dada en las Escrituras era para el uso de los apóstoles o los mismos ancianos, al considerar el llamado de Dios sobre una persona en particular, para que fuera designada como anciano.  Cualquier persona que Dios ha seleccionado como anciano, o para servir en uno de los cinco ministerios, debe cumplir los requisitos que Dios ha establecido. Esta lista de requisitos fue dada en los siguientes pasajes, a Timoteo y Tito.

a. Timoteo y Tito

  • I Tim. 3:1-7 Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para ensenar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad ues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidara de la iglesia de Dios?); no un neófito, no sea que envaneciendose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descredito y en lazo del diablo.
  • Tito 1:6-9 el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no esten acusados de disolución ni de rebeldía. Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseflada, para que tambien pueda exhortar con sana ensenanza y convencer a los que contradicen.

b. Estos requisitos pueden ser resumidos en tres categorías.
b.1.En La Vida Personal

Según Pablo, para ser anciano, un individuo debe ser:  Irreprensible, sobrio, prudente, decoroso, hospitalario, justo.

Este individuo no puede ser: Dado a la bebida, amador del dinero, contencioso, codicioso, obstinado, soberbio, violento, iracundo, amante de ganancias deshonestas.

b.2.En la Vida Familiar

En la vida familiar, un anciano debe ser: Esposo de una sola mujer, hospitalario, que gobierna bien a su propia casa,que sus hijos le obedecen con respeto, que sus hijos son creyentes y no son acusados de disolución ni de rebeldía.En otras palabras, debe ser completamente irreprensible, para que nadie tenga de donde agarrarse y desprestigiar el testimonio de la comunidad.

b.3 En la Vida Espiritual

En la vida espiritual, un anciano debe ser: Capaz de enseñar,no un neófito,de muy buen testimonio con los de fuera, santo, disciplinado, retenedor de la Palabra fiel.

X. El ministerio de los ancianos.

a. Gobernar:  Heb. 13:17; 1 Tes. 5:12,13a

b. Enseñar:  2 Tim. 2:2

c. Pastorear – Supervisar:  Hch. 20:28 ; I Pe. 5:2a.

d. Reconocer y Recibir:  Al recibirlos, también recibiremos el beneficio de su ministerio. Si fallamos en reconocer y recibir un don ministerial que Dios nos ha enviado, fracasaremos en crecer y madurar y en ser equipados para la obra del ministerio como era la intención de Dios. (Mat. 10:41)

e. Finanzas y Acusaciones: Debemos de dar honor a quienes están funcionando en los cinco ministerios como ancianos, ya sea en la iglesia local o los que tiene ministerios itinerantes enviados por esa iglesia. Este honor debe incluir el cuidar que sus necesidades fisicas sean satisfechas y que sean bendecidos financieramente. Este honor también incluye el no escuchar acusaciones levantadas contra ellos, a menos que sea respaldada por dos o tres testigos. (I Tim.5:17 ). Los ancianos deben servir voluntariamente y sin que el dinero sea su motivación. (I Pe. 5:2)

f. Recibirlos como Hermanos: No debemos recibir unos a otros con títulos lisonjeros como los líderes religiosos del tiempo de Jesús.

g. Títulos Lisonjeros: Mat. 23:6-12

h. Todos Hermanos: Jesús dijo “vosotros todos sois hermanos.” En lugar de Reverendo, Doctor, Maestro, Padre, o Pastor, cuánto mejor es llamarnos el uno al otro hermano. Incluso Jesús respondía a su primer nombre y todos nosotros somos siervos el uno del otro.

i. Jesús Llamó a los Hombres
i.1. Hermanos: Después de Su resurrección, Jesús dijo a las mujeres que fueran donde Sus hermanos.(Jn. 20:17; Heb. 2:11,12)

i.2.Pablo: Pablo empezaba su carta con su primer nombre, “Pablo, apóstol de Jesucristo,” nunca “El Apóstol Pablo.”

i.3. Pedro: Pedro se refirió a Pablo como hermano. (2 Pe.3:15)

i.4. Ananías: Ananías se dirigió a Saulo como hermano. (Hch. 9:17)

j. Respetar la Posición: Aunque no debemos dirigirnos el uno al otro con títulos aduladores, sí debemos respetar a quienes Dios ha llamado a la posición de anciano. Debemos honrar y recibir con respeto a quienes Dios ha dado para funcionar en cada uno de los cinco dones ministeriales en Su iglesia. (Mat. 10:40). Aunque Jesús dijo, “sois todos hermanos,” al mismo tiempo debemos reconocer y recibir con respeto a cada persona que es llamada para funcionar en los cinco ministerios. Si escogemos por lo tanto referimos a nuestro pastor como “el hermano Santiago,” al mismo tiempo debemos reconocerlo y respetarlo como nuestro pastor. Obviamente, lo mismo debe ser aplicado a cada uno de los otros dones del ministerio.  Para quienes están buscando un título en el mundo, sencillamente podemos darnos a conocer como “ministros del evangelio.”

XI. Período de servicio: Comunmente, el anciano, como todos los otros dirigentes de la iglesia, es elegido por un periodo de prueba, según lo determine la iglesia local. Y con el transcurso del tiempo, si ha dado buen testimonio, es aconsejable que sea confirmado en su ministerio pastoral como lider/anciano/ministro, o como acostumbre llamarlola congregación.No es aconsejable que una persona sirva indefinidamente, pero el anciano puede ser reelegido. Sin embargo, la iglesia no tiene ninguna obligación de reelegirlo, y puede elegir a otra persona para el ancianato, siempre que le parezca apropiado hacer un cambio. Al ser elegido un nuevo anciano, el anterior ya no funciona como tal, pero puede ser elegido para cualquier otro cargo en la iglesia.

XII. Ordenación del anciano local: La elección de una persona para el cargo de anciano, por si sola, no lo califica para actuar como anciano. Se requiere la ordenación como anciano antes que dicha persona tenga autoridad para actuar como tal. En el intervalo entre la elección y la ordenación, el anciano elegido puede actuar como líder de la iglesia pero no puede administrar las ordenanzas de la iglesia (bautismo/cena del Señor, y opcionalmente lavatorio de los pies).

En las iglesias que tienen muchos miembros es muy aconsejable que se elija más de un anciano. Las responsabilidades de ese cargo pueden ser demasiado grandes para un hombre, y deben ser compartidas por tantas personas como sean necesarias para hacer el trabajo. En tal caso, uno de los elegidos será designado como “primer anciano”. El trabajo debe ser distribuido entre los ancianos de acuerdo con la experiencia,dones,talentos y capacidades de cada uno.

Un anciano no debería de tener toda la autoridad para recibir o excluir miembros de la iglesia. Esto se debe hacer sólo por medio de la asamblea de la iglesia. El anciano y la junta directiva de la iglesia pueden recomendar que la iglesia considere el recibir o  el excluir a alguno de los miembros de la congregación.

XIII. Oficios y Ministerios (diferencias)

  • El “ministerio” es el resultado del “ejercicio” de un “don”.   Ejerciéndolo: (I Pe. 4:10).
  • El  “oficio”  obedece a la necesidad del orden en cada iglesia local.
  • Los  “dones” son  “irrevocables”, esto quiere decir que, “no” se pierden nunca. (Ro. 11:29).
  • Los  “oficios”  son   “revocables”,  cuando  dejan  de  concurrir las  condiciones  personales requeridas para el mismo.
  • Los   “dones”   son   “universales”,   se  ejercen  en  cualquier  iglesia  donde  esté quien los ha recibido. (Ef. 4:12).
  • Los  “oficios”  “se limitan” a la iglesia local.

XIV. Area de influencia ministerial del anciano

Ryrie cita que “es obvio que la iglesia en cada ciudad (es decir la cantidad total de iglesias caseras en una ciudad) de la iglesia primitva, tenía ancianos (Fil. 1:1; Tit. 1:5), pero no es seguro que esto signifique que cada iglesia que se reunía en una casa tuviera más de un anciano. En otras palabras, cada iglesia casera pudiera haber tenido un solo anciano, el cual,  junto con los otros ancianos de las otras iglesias, constituirían los ancianos de la iglesia en esa ciudad.” [5] Por este motivo es importante delimitar la autoridad y el area de influencia ministerial de los ancianos.

1. Autoridad limitada de alcance local

La obra del anciano de iglesia es local. La autoridad y la obra de un anciano ordenado se limitan a la iglesia que lo eligió. No deberia de conferírsele a un anciano local las prerrogativas de un obispo o sobreevedor regional, para actuar como anciano en otras iglesias. Si hubiera necesidad de un servicio tal, la junta directiva de la congregación puede solicitar los servicios del anciano de otra iglesia, que elijan e inviten al anciano de la iglesia más cercana a servirles también a ellas. Así, por elección, un hombre puede, cuando es necesario, servir a más de una iglesia a la vez. Antes de tomar semejante providencia, se debe consultar a la junta directiva de la congregación. Sin embargo, esta autoridad es inherente a la iglesia y no a la junta directiva de la congregación local. La única manera por la cual un hombre puede calificar para servir como anciano a las iglesias en general es por la ordenación como sobreevodor /obispo u pastor ministro ordenado del evangelio, pero esto varia un poco con cada denominación que implementa el modelo ministerial de anciano.

2. Misiones y evangelismo

El anciano, debe promover todos los ramos de la obra misionera para que el evangelio pueda crecer, dando cumplimiento al mandato apostólico. El anciano local, al ser el líder espiritual de la iglesia, es el responsable de promover todos los departamentos y las actividades de la obra. El anciano debe mantener una relación mutuamente provechosa con todos los otros oficiales yancianos (si los hubiera)  de la iglesia. Debe también promover la obra de las misiones mundiales. Otro aspecto importante de la obra del anciano que no debería ser descuidada, consiste en promover la obra misionera mundial. Debe hacerlo realizando un estudio cuidadoso de la obra mundial y presentando sus necesidades a la iglesia. El anciano debe animar a los miembros de la iglesia a tomar parte personal, tanto en dar como en trabajar por la causa de las misiones. Una actitud bondadosa y atinada de parte del anciano hará mucho para estimular la generosidad de los miembros de la iglesia, en los servicios regulares de la iglesia.

XV. Disciplina al anciano

Y si la congregación es sujeta y obediente, los ancianos podrán dirigir con gozo y no con dolor, el cual no será provechoso para nadie. Eso no significa, sin embargo, que si un anciano peca abiertamente su pecado debe ser ignorado. (I Tim. 5:19-21).  Una acusación de pecado en contra de un anciano no debe ser recibida ligeramente. Ni debe ser pasada por alto. Los ancianos deben ser disciplinados de la misma manera que cualquier otra persona en la iglesia lo debe ser. En ninguna manera deben recibir tratamiento preferencial. El testimonio de la iglesia es más visible en las vidas de los ancianos. Si ellos ignoran el mandato bíblico para la santidad, la iglesia sufrirá las consecuencias. Igualmente, si la iglesia no es sumisa al liderazgo que Dios ordenó, su testimonio sufrirá, su eficacia disminuirá, sus prioridades serán desbalanceadas, y últimamente perderá su sabor como la sal de la tierra.

XVI. Tareas administrativas del Anciano

El anciano debe trabajar en estrecha relación con el lider/anciano/ministro tesorero de la iglesia y velar para que todos los fondos de la congregación se lleven de manera decente y ordenada y todas las entradas y todos los gastos estén asentados en un libro de Contabilidad. El anciano debe considerar importante toda la correspondencia llegada y/o a remitir. Las cartas cuyo contenido requieran hacer anuncios en la iglesia deberán ser presentadas en el momento apropiado.

XVII. Conclución.

Una generación que no respeta a sus mayores, cuando sea adulta, tampoco la respetarán. Por eso, como cristianos debemos respetar y tener en mucha estima a nuestros mayores. El ministerio de anciano, es bíblico. La iglesia primitiva lo utilizó para dar soporte ministerial a sus comunidades. No hay razón actual para no valorarlo hoy en día. Aunque esta función en las iglesias contemporáneas pueda llevar otro nombre (pastor, copastor, lider, presidente de junta, presidente de los caballeros, jefe de diaconos, etc.).

1. Tareas ministeriales

El anciano, debe ser capaz de ministrar la Palabra de Dios. También debe ser capaz de dirigir los servicios de la iglesia. No siempre es posible que la Asociación/Misión/Denominación provea ayuda ministerial para todas las iglesias. Por lo tanto, el anciano debe estar preparado para ministrar en palabra y doctrina. Sin embargo, el anciano no debe ser elegido principalmente por su posición social, ni por su capacidad como orador, sino por causa de su vida consagrada y su capacidad como dirigente. Todas estas condiciones deberían de ser tenidas en cuenta por la comisión de nombramientos al preparar su informe para las elecciones de la iglesia y el honroso acto de escojer un anciano segun nos enseña la BIblia,

2. Reconocimiento ministerial

Son  reconocidos  por  los  otros  ancianos  (1 Tim. 4:14)  y  por  la  iglesia local, que  se  sujeta a ellos  (1ª Cor. 16:16; 1 Te. 5:12-13).  Debiendo éstos para ello, realizar bien su trabajo (1 Ti.  5:17). El  N.T.  nos  enseña  que debe  haber  pluralidad  de  ancianos  en  cada  iglesia  local  (Hch. 14:23; 20:17; Tit 1:5; 1 Pe. 5:1).

3. Ritual de ordenación al ministerio

El ritual santo de la ordenación de ancianos debe realizarse con sencillez, en presencia de la iglesia, y puede incluir una breve descripción del cargo de anciano, de las cualidades requeridas para ocuparlo y de los principales deberes que la iglesia le autoriza realizar. Después de la exhortación, se ordenarán al anciano mediante la oración y la imposición de las manos. Luego de ordenar a una persona como anciano de iglesia, no es necesario que se la vuelva a ordenar cuando sea reelegido, o cuando sea nombrado por otra iglesia como anciano, siempre que se haya mantenido en plena comunión con la iglesia. La persona que fue ordenada como anciano estaría  en virtud de esta ordenación y de su llamamiento, calificada para servir como el lider que ministra y preside la congregación cristiana.

Ryrie cita que ” la ordenación en el Nuevo Testamento no era un nombramiento para un oficio, sino un reconocimiento de aprobación y apoyo. Note también que existía una relación de continuidad entre aquellos que ordenaban y el ordenado (1 Tim. 5:22). Por esto es que no se debe hacer con ligereza. Si se practica hoy en día, no tiene que restringirse a “pastores”. Los ancianos pueden ser ordenados; los diáconos también; y aun los misioneros, de acuerdo al ejemplo del Nuevo Testamento. “[6]

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Notas:

[0] C.C.Ryrie, Teología Básica, pag. 478, Ed. Unilit
[1]
Ibid,pag. 463-464
[2] Ibid,pag. 462
[3] Ibid,pag. 475
[4] Ibid,pag. 470
[5] Ibid,pag. 475
[6] Ibid,pag. 480

Bibliografia consultada: