Libre Albedrío del Hombre

La Omnisciencia de Dios ¿Conoce Dios el futuro?

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La Omnisciencia de Dios ¿Conoce Dios el futuro?

-por Jorge L. Trujillo


Introducción

 ¿Sabe usted con total certeza donde estará dentro de diez años y que estará haciendo? ¿Estará casado o estará soltera? ¿Tendrá hijos o nietos? Quien sabe, quizás sus sueños se hayan hecho realidad pero quizás no.  Dentro de todas las posibilidades cabe también la posibilidad que usted ya no esté en este mundo.  Esas son preguntas que muchos se las hacen y meditan sobre ellas haciendo planes para fechas venideras pero solo pueden “esperar” a ver.  Por supuesto, si es imposible saber a ciencia cierta que será del día de mañana cuanto menos podemos saber que estará ocurriendo dentro de diez años. No obstante queda la pregunta ¿sabrá alguien que será en verdad lo que estará ocurriendo en esa fecha futura? Para muchos de nosotros los creyentes la respuesta es Dios.  Solamente Dios sabe certeramente y con todo lujo de detalles todo lo que ha de ocurrir en el futuro.  Esa ha sido la creencia histórica del cristianismo bíblico.  Dios todo lo sabe, siendo que él es omnisciente conoce a cabalidad no solamente el pasado y el presente sino también el futuro.  Sin embargo para algunos “teólogos cristianos” modernos esa contestación no iría de acuerdo a sus teorías.  La iglesia se encuentra una vez más ante un fuerte ataque a una de las doctrinas fundamentales de su fe y algunos lideres dudan si en verdad Dios conoce el futuro. Para ellos ni siquiera Dios sabe que va pasar mañana y muchos menos sabe que ha de ocurrir en diez años.  Aunque a usted le parezca increíble, ellos simplemente dicen sencillamente “Dios no sabe”. Pero ¿será cierto eso de que Dios no conoce el futuro o la Biblia enseña lo contrario?  A continuación escudriñaremos este tema de tanta importancia para la salud del cuerpo de Cristo que es la Iglesia.


Tal parece que cada día que pasa la evidencia de que los tiempos van empeorando se hacen evidentes en que el ataque contra de los santos creyentes en Jesucristo y las doctrinas de importancia cardinal para la iglesia es cada vez mayor.  Dichos ataques cuando vienen de afuera, de cierto modo son aceptables pero cuando vienen de “los de adentro” como que se nos hace difícil creer que tales cosas estén ocurriendo.  Durante el pasado siglo y medio en la historia de la iglesia se han levantado (o resurgido) “nuevas revelaciones, interpretaciones y doctrinas” en ciertos grupos que se desvían de las creencias históricas de la Iglesia, alejándose de la fe una vez dada a los santos.  Aunque algunos de esos grupos y doctrinas ‘conviven’ de cierta forma ‘dentro’ del cuerpo de Cristo sin aparentemente presentar una amenaza o ataque contra la verdad del evangelio, lo cierto es que poco a poco se va debilitando la fortaleza de la iglesia y el compromiso de mantener intactas las creencias centrales de la fe Cristiana sufre.

En el pasado hemos visto nuevas revelaciones e invenciones inauditas de índole  teológico, escatológico, soteriológico y pneumatológico entre otras.  Es increíble pensar que en el día de hoy según nos dicen las encuestas gran cantidad de pastores y lideres cristianos se hayan alejado de la fuente de agua viva que es la Biblia como fundamento infalible y única regla de fe para  todo hombre y hayan comenzado a “cavar para sí cisternas rotas que no retienen agua”.  Tristemente muchos de estos lideres religiosos que se autodenominan Cristianos ejercen grande influencia sobre las almas de aquellos indoctos que caen en sus manos y de esa manera destruyen la fe de muchos llevándole a la perdición.  Pero no debe de asombrarnos todo esto sino que lo vemos como cumplimiento de la profecía que desde temprano en la historia de la iglesia el mismo Apóstol Pablo anunciara a los líderes de Efeso en su discurso de despedida cuando les decía “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. “ (Hechos 20:29-30).  Ciertamente las palabras del Apóstol se han hecho realidad.  Tanto de adentro como de afuera se han levantado “lobos rapaces que no perdonan el rebaño”, hombres que hablan cosas perversas para arrastrar tras sí seguidores.  De lo que algunos de estos hombres han dicho sobre Dios es que queremos comentar en este artículo con el fin de “alertar” al pueblo de Dios para que no sea engañado por las estratagemas del enemigo.

Fue de entre mediado a finales de la década de los noventa cuando un par de teólogos de renombre y miembros de La Sociedad Teológica Evangélica (Evangelical Theological Society – ETS), una respetable organización que cuenta entre sus miembros a profesores e intelectuales evangélicos de distintas Universidades y Seminarios Cristianos en Estados Unidos propusieron una nueva interpretación teológica la cual según ellos es una exégesis correcta a la Escritura porque defiende “el verdadero libre albedrío” de los hombres.  Los nombres de los personajes en cuestión son Clark Pinnock de McMaster Divinity College en Ontario, Canada y John Sanders de Huntingdon College en Montgomery, Alabama y la idea propuesta es que el futuro es en realidad desconocido para Dios.    Así como lo escucha, según ellos, “Dios no conoce el futuro” o al menos no en su totalidad.  Aunque Dios sí tiene conocimiento exhaustivo de todas las cosas ‘posibles’ acerca del futuro, en realidad el no sabe a ciencia cierta lo que ha de ocurrir o para decirlo mejor, Dios no sabe lo que las criaturas con libre albedrío han de hacer.  Aunque le parezca mentira eso es lo que se ha propuesto y ha sido tristemente aceptado por muchos.  Estos hombres abrazaron la teoría que ha venido a conocerse como o “Teísmo Abierto” (Open Theism) o la “Teología del Libre Albedrío”.  Esta creencia promueve la idea de que aunque Dios sabe mucho en realidad ‘no es omnisciente’.  Ellos enseñan que después de haber escudriñado la Biblia no se puede encontrar la enseñanza tan predicada y defendida por la iglesia Cristiana de que Dios tiene total conocimiento de todo lo ocurrido en el pasado, lo que ocurre en el presente y lo que ha de ocurrir en el futuro.  Los teólogos del Teísmo Abierto dicen que Dios conoce el pasado y el presente pero no sabe en realidad que ha de ocurrir en el futuro.  Dios tiene tanto conocimiento del futuro como usted y yo.  Bueno quizás no de esa manera pues aunque ellos admiten que Dios en realidad no conoce lo que ha de ocurrir en el porvenir, él sabe más que nosotros porque en realidad en su sabiduría Dios sabe todo lo que ‘pudiera’ ocurrir PERO no lo que ha de ocurrir.

Usted estará pensando ¿Cómo puede ser posible – qué dice la Iglesia y los líderes evangélicos acerca de esto?  Bueno, lo cierto es que en Noviembre 19-21 del 2003 cientos de eruditos evangélicos se reunieron en Atlanta, GA (USA) para decidir si debían expulsar a los dos miembros de la Sociedad Evangélica Teológica (ETS) como herejes por abrazar una visión teológica llamada “Teísmo Abierto.”[i]  La noticia nos dicen que “[d]os años atrás (2001), la sociedad de 54 años pasó una resolución no por un voto de 253-66 oponiéndose al teísmo abierto.” Lo preocupante de este asunto y de la ETS es que existe un 20% (66/320) de los Teólogos que pertenecen, que no consideraron oposición al teísmo abierto. Esto es preocupante especialmente cuando consideramos que muchos de estos miembros son profesores de Seminarios y/ o pastores de Iglesias encargados de preparar la próxima generación de lideres dentro de la Iglesia.  Pero ahora la ETS se disponía a votar sobre el destino de Sanders y Pinnock.  Para sorpresa nuestra el veredicto emitido por estos ‘cientos’ de eruditos evangélicos fue expresado de la siguiente manera:

Los miembros de la Sociedad Teológica Evangélica (ETS) votaron en Noviembre 19 permitiendo a los teístas abiertos Clark Pinnock y John Sanders permanecer en la organización, rechazando las acusaciones de que ambos eruditos sostienen posiciones sobre la inerrancia de la Escritura no alineadas con la declaración confesional de la organización.[ii]

Parece muy increíble para muchos de nosotros no tan eruditos como aquellos reunidos sobre este asunto que la ETS no haya votado en contra de Pinnock y Sanders como herejes. Esto por supuesto deja una puerta abierta en la mente de los maestros y estudiantes de teología que consideraría el teísmo abierto como una interpretación aceptable dentro del Cristianismo lo cual obviamente NO LO ES. Hace un par de años atrás (año 2003) comentando sobre esta corriente expresé el siguiente sentimiento sobre el hecho de que el 20% de los miembros de la ETS no se opusieran al teísmo abierto:

Me parece que si le resulta difícil declarar que Dios todo lo sabe al 20% de estos teólogos, al paso que vamos podremos ver los números creciendo en contra de la verdad bíblica. Si Dios no conoce con certidumbre el futuro y solo conoce todas las posibilidades del futuro, el hombre ha sido mas fácilmente ‘deificado’ y Dios brutalmente ‘humanizado’.

Como ha de esperarse la influencia de estas nuevas creencias tan nocivas no se detienen y poco a poco van entrando al resto del pueblo donde no es difícil encontrar mentes “abiertas” dispuestas a seguir cualquier viento de doctrina que se levanta en contra de las bases fundamentales históricas de nuestra común fe.

El Libre Albedrío del Hombre

Los proponentes y defensores del ‘Teísmo Abierto’ vienen del campo teológico conocido como Arminianismo, la creencia de que el hombre en realidad es un ser que posee total libertad para sus acciones.  En cuanto a sí el hecho de que Dios conozca a cabalidad el futuro afecta o no afecta el libre albedrío del hombre, no es muy claro que digamos. Los ‘teístas abiertos’ dicen que sí lo afecta, pero creo que no es obligada tal conclusión. El que Dios sepa lo que ha de ocurrir, no necesariamente significa que la decisión del hombre no sea libre.

Los Arminianos, quienes forman una gran parte del pueblo cristiano evangélico han creído y creen firmemente en la ‘presente’[iii] total omnisciencia de Dios sobre el futuro a la vez que afirman que el hombre posee libre albedrío en todas sus acciones, pero los proponentes del teísmo abierto creen que tales enseñanzas son inconsistentes la una con la otra.  Según ellos Dios no puede saber todo lo que el hombre ha de hacer o decidir en el futuro y que a la misma vez el hombre sea “libre” para escoger su futuro, pues el hecho de que Dios sepa de antemano exactamente lo que el hombre ha de hacer, eso obliga al hombre  a actuar de ‘esa’ manera específica y no de otra.  Por lo tanto, dicen los maestros de la “teología del libre albedrío”, para que la decisión del hombre sea ‘totalmente libre’ Dios no puede saber lo que el hombre ha de hacer.  Si Dios sabe de antemano cual será la decisión del hombre, entonces el hombre no es libre para actuar sino que es ‘esclavo del futuro’ – un futuro que ya está escrito, que Dios conoce y que tiene que ser de tal forma y no de otra.

Para resumir lo anterior debo decir que aunque no comparta la teología Arminiana pienso que cualquier persona que medite un poco el asunto podrá darse cuenta de que la lógica de los argumentos presentados por Pinnock y Sanders con respecto al libre albedrío y el total conocimiento divino del futuro es innecesariamente débil.  El hecho de que Dios sepa exactamente lo que cierta persona ha de hacer no necesariamente implica que tal decisión no ‘pueda’ ser totalmente libre.  Dios puede tener total conocimiento del futuro al mismo tiempo que el hombre ‘puede’ ser libre para tomar su propia decisión. Aunque muchos han declarado que los teólogos del Teísmo Abierto están llevando el Arminianismo a “su conclusión lógica” en realidad me parece que esa es una conclusión no es necesariametne correcta, al menos no desde un punto de vista ‘presente’ aunque quizás sí sea cierta mirandolo desde la eternidad pasada. El argumento de la posesión del libre albedrío en el hombre (o la falta de este) puede ser mirado de otros puntos de vistas pero como el tema que ahora nos incumbe es si Dios conoce o no conoce el futuro a cabalidad, hemos de dirigir nuestra atención a lo que dice la Biblia al respecto.

¿Qué Dice la Biblia sobre la Omnisciencia de Dios?  

No obstante a las ideas de los teólogos del libre albedrío, lo cierto es que la Biblia es sumamente clara en que “Dios conoce el futuro”.  Eso es parte de su soberanía y su atributo divino que le hace a Jehová Dios único y verdadero pero eso en nada sustrae a la libre agencia de los seres humanos.

Isaías 46

  • 8 Acordaos de esto, y tened vergüenza; volved en vosotros, prevaricadores. 9 Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, 10 que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero

No existe nada que Dios desconozca, ya sea pasado, presente o futuro, posible o no posible, existente o no existente, real o potencial. Dios todo lo sabe.

La creencia en la omnisciencia divina de todas las cosas tanto pasadas como presentes y futuras proviene de las declaraciones directas de la Escritura.  La Biblia nos presenta a Dios como un ser que tiene conocimiento de todo sin excepciones, un ser de cuyo conocimiento no se escapa nada y quien está al tanto de todo lo que ocurre.  La Biblia habla de que Dios conoce el futuro a cabalidad,   Él conoce no solamente las cosas que han de pasar sino las cosas que “pueden” pasar.  El teólogo Louis Berkhof declaró lo siguiente acerca de la omnisciencia de divina:

“Dios tiene conocimiento en Sí mismo, y no lo obtiene de afuera.  Es siempre completo y siempre presente en Su mente.  Y por ser totalmente exhaustivo, es llamada omnisciencia.  El conoce todas las cosas, pasadas, presentes y futuras, y no solamente las cosas que tienen existencia real, sino también aquellas las cuales son meramente posibles.(Berkhof, 32)

Todo lo que ocurre en el presente en cualquier parte (en el universo y fuera de este) ES conocido a Dios.  El escritor de la carta a los Hebreos dice:

Hebreos 4:13

  • 13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

Las cosas “creadas”, las que son reales y existentes son conocidas a Dios.  Pero la Biblia nos habla de que Dios conoce el futuro. La idea de que Dios pueda carecer de un conocimiento total del futuro es simplemente ajena a las Escrituras.  El Salmista escribe llanamente que Dios no solamente posee conocimiento del pasado y el presente (Salmo 139: 1-3) sino también de las cosas que no son y que han de ser en el futuro:

Salmo 139

  • 4 Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. 5Detrás y delante me rodeaste, Y sobre mí pusiste tu mano. 6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Alto es, no lo puedo comprender. …. 16 Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.

El escritor no solo declara que Dios conoce su presente sino que conoce su futuro cuando dice “Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda” Dios conoce lo que el hombre ha de decir antes que lo diga.  Pero nuestros opositores dirán que eso solo puede ser posible porque Dios puede escudriñar el pensamiento del hombre y ver lo que ha de hablar antes que lo diga, sin embargo el Salmista dice que las cosas que ocurren en su vida son simplemente el cumplimiento de las cosas “que estaban escritas de antemano y fueron LUEGO formadas”.  Esto nos deja ver que Dios no escribe el futuro cuando lo prevé sino que el futuro ocurre como porque ha sido escrito por Dios.  El escritor añade “sin faltar una de ellas” dando a entender que nada se escapa del conocimiento de Dios y que nada ocurre sin que él lo supiera de antemano.  Dios conoce el futuro hasta el más mínimo detalle.  Cuando miramos las declaraciones hechas por el profeta Isaías podemos ver que Dios declara “el porvenir” antes que este sea:

Isaías 46:9-10

  • Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero;

El conocimiento de Dios lo abarca todo incluyendo “lo que aún no ha sido hecho”.  Las cosas que no han sido pero que han de ser en el futuro distante son cabalmente conocidas por Dios “desde el principio, y desde la antigüedad”. Isaías nos dice que Dios ha declarado “mi consejo permanecerá”.  Estas palabras semejantes a las escritas en el Salmo 139 nos hablan de que Dios ha establecido de antemano (su consejo) todo lo que ha de ocurrir en el porvenir.  Su conocimiento del futuro existe porque las cosas van de acuerdo a Él que “hace todo lo que quiere”.

¿Dónde estas tu?

Para los teólogos del Libre Albedrío le hecho de que Dios preguntara a Adán ¿dónde estas tu? Es prueba de que Dios en realidad no sabía dónde estaba Adán.  ¿será cierto eso?  A la luz de lo que la Biblia nos declara de forma explicita no podemos admitir que sea cierto que Dios no sabía donde estaba Adán.  El salmista dice que no hay lugar alguno donde pueda irse de la presencia de Dios.  Dios no solamente es omnisciente sino que es también omnipresente.  El Salmista escribe confiadamente:

Salmo 139: 7-10

¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?
Si subiere a los cielos, allí estás tú;
Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.
Si tomare las alas del alba
Y habitare en el extremo del mar,
Aun allí me guiará tu mano,
Y me asirá tu diestra.

No hay lugar donde se pueda huir de la presencia de Dios.  Ciertamente Dios sabía perfectamente donde estaba Adán.  Lo que es más seguro es que Adán no sabía dónde el mismo estaba.  La pregunta es retórica y de acusación, pues dice la Escritura que “el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios (Génesis 3:8.)  Después de haber pecado Adán cayó en tal estado de mortandad espiritual que se encontraba separado de Dios y huyó de Él buscando su propia cobertura.  Ya Adán no estaba con Dios, estaba lejos de él y por eso Dios le pregunta ¿Dónde estás?  No porque no sabía donde Adán estaba sino porque quería enfrentarlo a su situación Lo caótico de admitir que “Dios no sabía donde estaba Adán” es que si Dios en realidad no sabía dónde estaban Adán y su mujer en ese momento específico, eso limitaría el conocimiento de Dios solamente al pasado ya que ni siquiera tuviera conocimiento del presente.

Hebreos 4:13

  • 13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta

La prueba de Abraham

Los Teístas Abierto dicen que la razón por la que Dios pidió a Abraham que le sacrificase su hijo Isaac era porque en verdad Dios no sabía si Abraham verdaderamente le creía.  Esto por supuesto no dice una vez más que los Teólogos del Teísmo Abierto creen que Dios no solamente desconoce el futuro sino que desconoce también el presente, como lo vimos anteriormente.  Si Dios no sabía lo que estaba en el corazón de Abraham (en el presente) y tuvo que pedirle una ‘prueba’ para saber si verdaderamente Abraham creía en el, entonces Dios desconoce también el futuro.  No es falso que Dios le dijo  a Abraham  “Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.” (Génesis 22:4) y cuando Abraham hubo obedecido a Dios y levantó el cuchillo para sacrificar su hijo Dios le dice desde el cielo  “No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único” (Génesis 22:12). ¿Cómo hemos de entender entonces tal petición de Dios a Abraham? La respuesta la vemos cuando entendemos que por medio de Abraham Dios nos está dando un cuadro típico del sacrificio de Cristo.

Aparte del uso de lo que conocemos como ‘antropomorfismo’ en este pasaje, cuando Dios se expresa y se presenta de forma humana al tomarse características humanas para que los hombres se puedan identificar con el, el hecho de que Abraham entregase a su hijo Isaac en holocausto apunta hacia una verdad espiritual que no podemos pasar por alto.  Representa a Dios mismo ofreciendo a su Hijo Unigénito Jesucristo, en sacrificio por nuestros pecados.  Cristo es el Cordero sin mancha que murió para llevar los pecados de la humanidad.  No fue casualidad que después que Dios le dice a Abraham que detenga su mano y no haga nada al muchacho, Abraham “alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo” (Génesis 22:13.)

¿Pero estaba entonces mintiendo Dios a Abraham cuando le dije “ya conozco que temes a Dios?”  El Apóstol Santiago nos recuerda que la “fe sin obras es muerta en sí misma”.  Dios no necesita nuestras obras para ‘verificar’ nuestra fe, no obstante, nuestras obras indudablemente ‘verifican’ nuestra fe.  Desde ese punto de vista Dios dijo verdad a Abraham al ver que él fue obediente al no rehusarle su Hijo.  La obra de Abraham fue una obra que demostró físicamente lo que Dios ya sabía, que la fe de Abraham era genuina.  Al Abraham actuar en fe eso simplemente hizo visible lo que había dentro de su corazón.  La obra de Abraham fue el fruto visible de la fe que él tenía.

Dios conoce los corazones

No solamente Dios sabe lo que hemos de hacer como en el caso de Abraham, sino que Dios sabe lo que no hemos de hacer. La Biblia dice que Dios “escudriña los corazones” y sabe perfectamente lo que hay en cada uno de los hombres:

Proverbios 21:2

  • Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones.

Jeremías 17:9-10

  • Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.

Dios tiene cabal conocimiento de TODO lo que hay en los corazones de los hombres porque el está allí para escudriñarlo.  Y como eso es así, Dios no necesita ‘pruebas’ externas para saber o conocer lo que hay en nuestro ser. Dios dice que el corazón del hombre es “engañoso y perverso” no porque el hombre procede mal sino porque el puede ver allí donde nadie ve.  La Biblia nos declara que todas las cosas están desnudas ante Dios y nada se esconde de su presencia.

Contingencias y Meras Posibilidades

En esta sección miraremos aquellas cosas que podrían (pueden) ser o cosas que pudiendo ser NUNCA fueron (serán.)  La sabiduría de Dios no solamente concierne aquellas cosas que “han de ser” en el futuro sino de las cosas que son “contingentes” y cosas que “podrían ser” en el futuro.  Por ejemplo, cuando David huía de Saúl pasó la siguiente historia:

1 Samuel 23

  • 10 Y dijo David: Jehová Dios de Israel, tu siervo tiene entendido que Saúl trata de venir contra Keila, a destruir la ciudad por causa mía. 11 ¿Me entregarán los vecinos de Keila en sus manos? ¿Descenderá Saúl, como ha oído tu siervo? Jehová Dios de Israel, te ruego que lo declares a tu siervo. Y Jehová dijo: Sí, descenderá. 12 Dijo luego David: ¿Me entregarán los vecinos de Keila a mí y a mis hombres en manos de Saúl? Y Jehová respondió: Os entregarán. 13 David entonces se levantó con sus hombres, que eran como seiscientos, y salieron de Keila, y anduvieron de un lugar a otro. Y vino a Saúl la nueva de que David se había escapado de Keila, y desistió de salir.

David hizo una serie de preguntas a Dios con respecto al futuro. Estas preguntas fueron contestadas por Dios al detalle. Sin embargo, NADA de lo que Dios dijo que iba a suceder sucedió porque David se marchó de la ciudad de Keila y lo que supuestamente iba a ocurrir, no ocurrió. Otro ejemplo que demuestra el conocimiento divino de cosas que iban a ser pero que eran contingentes:

Jeremías 38

  • 17 Entonces dijo Jeremías a Sedequías: Así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel: Si te entregas en seguida a los príncipes del rey de Babilonia, tu alma vivirá, y esta ciudad no será puesta a fuego, y vivirás tú y tu casa. 18 Pero si no te entregas a los príncipes del rey de Babilonia, esta ciudad será entregada en mano de los caldeos, y la pondrán a fuego, y tú no escaparás de sus manos. 19 Y dijo el rey Sedequías a Jeremías: Tengo temor de los judíos que se han pasado a los caldeos, no sea que me entreguen en sus manos y me escarnezcan. 20 Y dijo Jeremías: No te entregarán. Oye ahora la voz de Jehová que yo te hablo, y te irá bien y vivirás.

Dios habló a Sedequías, rey de Israel por medio de Jeremías y le dijo que el ataque de Babilonia era certero pero dijo al rey que se entregara en manos del rey de Babilonia para que el y su casa no murieran y que la ciudad fuera preservada. Pero también le dijo que si no se entregaba la ciudad sería saqueada y quemada y sus hijos muertos en manos de los Caldeos.  Dios conocía ambas posibilidades: “Si A entonces B pero si C entonces D”.  Finalmente tenemos otro suceso similar que ocurrió al rey Joás de Israel con el Profeta Eliseo con respecto al rey de Siria.

2 Reyes 13

  • 14 Estaba Eliseo enfermo de la enfermedad de que murió. Y descendió a él Joás rey de Israel, y llorando delante de él, dijo: !!Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! 15 Y le dijo Eliseo: Toma un arco y unas saetas. Tomó él entonces un arco y unas saetas. 16 Luego dijo Eliseo al rey de Israel: Pon tu mano sobre el arco. Y puso él su mano sobre el arco. Entonces puso Eliseo sus manos sobre las manos del rey, 17 y dijo: Abre la ventana que da al oriente. Y cuando él la abrió, dijo Eliseo: Tira. Y tirando él, dijo Eliseo: Saeta de salvación de Jehová, y saeta de salvación contra Siria; porque herirás a los sirios en Afec hasta consumirlos. 18 Y le volvió a decir: Toma las saetas. Y luego que el rey de Israel las hubo tomado, le dijo: Golpea la tierra. Y él la golpeó tres veces, y se detuvo. 19Entonces el varón de Dios, enojado contra él, le dijo: Al dar cinco o seis golpes, hubieras derrotado a Siria hasta no quedar ninguno; pero ahora sólo tres veces derrotarás a Siria.20Y murió Eliseo, y lo sepultaron.

Eliseo era un siervo de Dios a quien Él hablaba y revelaba sus propósitos.  En esta ocasión el rey Joás de Israel vino a pedirle ayuda porque el ejercito de Siria estaba a punto de atacarle.  Por medio del profeta Dios prometió al rey que consumiría a los Sirios.  Sin embargo esta profecía sería cierta única y solamente si el rey Joás golpeaba la tierra cinco o seis veces.  Cuando el rey Joás se detuvo después de golpear la tierra solamente tres veces.  El varón de Dios se enojó porque el rey se detuvo y la posibilidad de destruir a los sirios hasta consumirlos no se haría realidad.  Esto nos muestra que Dios tenía por conocimiento algo que sería una posibilidad sólo si Joás golpeaba la tierra más de cinco veces, cosa que Joas no hizo.

Las Profecías Bíblicas

Finalmente, como una evidencia adicional de la exhaustiva omnisciencia divina hemos de echar una mirada a las profecías bíblicas.  Si es cierto que Dios no conoce el futuro a cabalidad, ¿cómo es posible que pueda profetizar acertadamente el porvenir? Debemos entender que Dios conocía (y conoce) de antemano exactamente cuando y donde habrían de suceder las cosas. Estas profecías no solo incluyen cosas que Dios mismo haría sino cosas y palabras que los hombres “harían y hablarían”.  La contundencia bíblica acerca de la total omnisciencia de Dios es simplemente inevitablemente clara.   Interesantemente aunque algunas de estas profecías fueron dadas horas antes de que se cumpliesen, como fue el caso del apóstol Pedro a quien Cristo le declaró que negaría a su Señor tres veces antes que cantara el gallo la misma noche cuando Jesús fue entregado y como lo fue el caso del Eliseo cuando dijo al joven que incrédulamente dudo que Dios pudiera hacer provisión de comida inmediata para su pueblo el cual se encontraba hambriento al borde del desespero habiendo sitiado por Siria. Eliseo dijo al joven “lo verás con tus ojos más no lo comerás” y así sucedió 24 horas mas tarde, una gran cantidad de las profecías bíblicas fueron dadas siglos antes de su cumplimiento y se cumplieron al pie de la letra.  Tomemos por ejemplo la profecía de Miqueas 3 donde se establece que Cristo nacería en Belén de Judea, que nacería de una virgen, que su muerte sería entre pecadores y que sería sepultado entre los ricos.  En el libro de Salmos se hablan palabras proféticas de que se echarían suelte sobre sus ropas, que le darían a tomar vinagre y que sería traspasados sus manos y sus pies casi mil años antes de que Cristo fuese muerto en la cruz. En Zacarías capitulo 11 leemos que el precio de la traición sería de “30 piezas de plata”. Y sin embargo, los escritores del Nuevo Testamento nos aseguran que tales profecías fueron escritas acerca de Jesús.  Vemos también la profecía de Isaías 53 donde se presenta la muerte de Cristo y aun su entierro cerca de 750 años antes de que Cristo naciera. Son muchas las citas bíblicas que nos prueban de profecías cumplidas al pie de la letra y que testifican de la grandeza del Dios que todo lo sabe:

Hechos 15:18

Dice el Señor, que hace conocer todo esto desde tiempos antiguos.

En toda la Biblia pero específicamente en el libro de Daniel y el libro Apocalipsis nos relata detalladamente los eventos del porvenir de tal manera que solamente alguien que tiene conocimiento cabal del futuro lo puede tener.

La Soberanía de Dios

No debe caber ninguna duda en la mente de los creyentes de que Dios todo lo sabe, pasado, presente y futuro. No hay nada que se escape de su cabal conocimiento.  Lo cierto es que Jehová Dios de Israel, creador de los cielos y la tierra tiene ese conocimiento cabal, no simplemente porque “ha previsto” lo que ha de ocurrir sino porque lo ha decretado.  Todas las cosas ocurren de acuerdo al plan de Dios y POR ESO es que Dios tiene conocimiento de todo.  El futuro no es simplemente visto, el futuro ha sido escrito por Dios y así va siendo desplegado por aquel que nos declara:

  • Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios. 7 ¿Y quién proclamará lo venidero, lo declarará, y lo pondrá en orden delante de mí, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo? Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir. 8 No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno. (Isaías 44:6-8.)

El declarar que Dios no tiene conocimiento total tanto del pasado, del presente, así como del futuro es simplemente alejarse del Dios de la Biblia, El Dios verdadero creador de los cielos y la tierra.  Dios es quien gobierna la tierra con su poder y a todos los que en el habitan.  El Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob es el rey sempiterno que “habita la eternidad”.  Todas las cosas son conocidas por Él y no hay nada que se escape de su más mínimo detalle porque El ha establecido TODO lo que ha de ocurrir y las cosa van de acuerdo a su plan.  Dios .  A Él sea la gloria por los siglos de los siglos. (1 Reyes 8:29; Salmos 139:1-16; Isaías 46:10; Ezequiel 11:5; Hechos 15:18; Juan 21:17; Hebreos 4:13).

¡AMEN!


Notas Y Obras Citadas:

[ihttp://www.churchcentral.com/nw/s/t…e.html/id/17190

[ii] http://www.baptistpress.org/bpnews.asp?ID=17132

[iii] Digo ‘presente’ porque no se puede decir que la doctrina Arminiana afirma la total omnisciencia de Dios desde el eterno pasado sino que hubo un tiempo cuando Dios no supo sobre el futuro y tuvo que mirar hacia el porvernir para poder saber lo que habría de ocurrir.  En este punto la doctrina Arminiana es similar al Teísmo Abierto.

[iv] A Summary of Christian Doctrine (Resumen de la Doctrina Cristiana), Louis Berkhof p. 36

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Extr de

http://www.vidaeterna.org/esp/estudios/omnisciencia.htm