Destierro de Israel a Babilonia

Vasijas de barro parte 6

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Vasijas de barro parte 6

Autor: Paulo Arieu

 Josías y Manasés (El Escorial).

  • 15 Porque mi pueblo me ha olvidado, incensando a lo que es vanidad, y ha tropezado en sus caminos, en las sendas antiguas, para que camine por sendas y no por camino transitado,16 para poner su tierra en desolación, objeto de burla perpetua; todo aquel que pasare por ella se asombrará, y meneará la cabeza.17 Como viento solano los esparciré delante del enemigo; les mostraré las espaldas y no el rostro, en el día de su perdición.  (Jer. 18:15-17)

Dije en el articulo anterior que los israelitas  habían dejado de adorar a Dios, que adoraban demonios lamentablemente al realizar sus prácticas paganas y que habían destruído casi completamente todo concepto puro en sus mentes acerca de Dios. Pero que había pasado realmente. Para entender mejor esto, tenemos que retroceder a la infancia de Jeremías. Jeremías nació durante la última década del reinado de Manasés. Era una sociedad muy depravada la de aquellos días.

Manases:

Rey de Judá e hijo de Ezequías. Tenía sólo 12 años cuando subió al trono en 687 a. de J.C. Llegó a ser un idólatra fanático, trayendo una multitud de prácticas paganas a su reino. También puso un altar pagano en el templo y más tarde transportó la imagen tallada de Asera a su casa (2 Re. 21:1-7). También dedicó caballos y carros al sol (2 Re. 23:11).

Manasés coloco sobre un altar a su hijo,lo hizo pasar por fuego para algún terrible ritual de brujería, quemándolo como ofrenda (2 Re. 21);  practicó la adivinación, utilizó encantos, se dió el asqueroso gusto de practicar la hechicería, evocó a los muertos y a espíritus familiares (2 Re. 21:6; 2 Cr. 33:6). Persiguió a las personas devotas que seguían fieles a Jehovah (2 Re. 21:6). La tradición judía dice que él partió en dos con serrucho al profeta Isaías.

Fue llevado cautivo a Babilonia. Poco después se arrepintió de sus pecados y fue devuelto a su trono en Jerusalén donde trató de deshacer lo malo que había hecho (2 Cr. 33:10-13, 15-17).

Fue el peor rey que jamás tuvieron los israelitas a lo largo de su historia; fue un hombre malo y corrupto. Manasés dió un fuerte impulso a la adoración pagana. Colocó prostitutas en todos los santuarios de todo el territorio. Importó brujos y hechiceros quienes esclavizaron al pueblo en la superstición y las manipularon con su magia.

Josías

La reforma posterior de su nieto Josías no pudo hacer que el pueblo volviera profundamente al verdadero culto de Jehovah,sino mas bien superficialmente (Jer. 15:4). El templo de Jerusalén, era la evidencia arquitectónica de la importancia de Dios en la vida del pueblo. Todas y cada una de las vidas se entrecruzaban en el templo. Su significado se establecía allí.Los valores se creaban allí.

Por cincuenta y siete años la lujuria y la violencia del templo se había infiltrado en las calles, en las casas y pueblos de la nación. Josías  comenzó limpiando el templo.Alli encontró Hilcias el sacerdote el libro de Deuteronomio, se lo llevó al joven rey y este tomó conciencia de lo que estaba mal, y comenzó a desterrar todo vestigio de falsa adoración. La inmoralidad subsidiada por el gobierno fue eliminada. Las prostitutas religiosas que se habian asentado de manera especial en el templo, fueron echadas. Los brujos y hechiceros que habían establecido sus negocios en los alrededores del templo fueron dispersas. Josias envió mensajeros por toda la nación, anunciando lo que habían descubierto en aquel rollo. Los viejos altares fueron derribados y la gente aprendió como debían adorar. Se dice que “jamás hubo una reforma tan radical en sus propósitos y tan consistente en su ejecución”  [0]

Bajo Josías,la religión se centra nuevamente en el verdadero Dios, la religión pasó a ser lo que debe de ser, una manera de descubrir el significado de la vida, de impartir justicia en la sociedad, de encontrar orientación en la consecución de la excelencia, de adquirir la diciplina de vivir con integridad, de percatarnos de como Dios nos ama y de aprender a amar a Dios en retribución.[1]

Pero “la superstición y la idolatría forman una dura corteza que nos hace insensibles y cerrados a la palabra que Dios habla para misericordia y salvación.”[2]

Ellos, como nación, “habían abandonado al Dios que los había amado y llamado a ser y se habían dado a si mismos en imprudente derroche a cada dios y diosa con que se toparon. Los desperdicios de vivir negligentemente trabajaron perniciosamente en el suelo del pensamiento y las corrientes del lenguaje, envenenando cada parte de la sociedad” [3]

La reforma se completó. Todo lo que la orden de un rey podia hacer se hizo: los grandes crímenes pararon, la religión supersticiosa fue empaquetada, la adoración inmoral prohibida. Pero deshacerse del mal no hace que la gente sea automáticamente buena. No pasó mucho tiempo para que Jeremías se diera cuenta de que la reforma había sido solo superficial. Todo y nada habia cambiado al mismo tiempo. Los cambios externos habían sido enormes,pero los cambios internos eran imperceptibles.[4]

Ahora vemos como “todo el mundo se dirige al templo a ofrecer sacrificios como se les había ordenado hacer según el libro de Deuteronomio. Adorar al Señor es algo popular y emocionante. La multitud estaba eufórica: ‘Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es este’ (Jer. 7:4) [5]

El pueblo estaba repitiendo la frase religiosa de moda y creyendo que todo estaba simplemente bien.Estaban en el lugar correcto y decían las palabras correctas, pero ellos no eran correctos. La reforma era necesaria, pero no era suficiente. Porque la religión no es un asunto de acuerdos,lugares o palabras, sino de vida y amor, de misericordia y de obediencia, de personas con una genuina fe.[6]

Aún la recitación de su credo, se realizaba con superficialidad. Ralph P.Martin*, en su libro La teología de la adoración, considera que “parece seguro que había un credo en el Israel antiguo” [7] Lo que si parece demostrarse con claridad es que las frases cortas o palabras solas (e.g. “Yave es rey” o aun solo el nombre divino) y resúmenes mas largos (dados en Jos.24 y Sal.78 y Sal. 105) fueron la manera de Israel de conservar y transmitir el recuerdo de sus tradiciones históricas; y es probable que en los santuarios y después en el templo, la forma de palabras se conservara y practicara en la celebración de lo que Yavé había hecho por Israel, y lo que significaba su presencia en la historia, pasada y continua. De todos los fragmentos de credos, Deut. 6:20-24 (el shema) llegó a mantener un lugar de honor y distinción y suministró a la sinagoga,como también a los mártires heróicos del judaismo posterior, su confesión de fe  cotidiana:

Oye,oh Israel, Yavé es nuestro Dios, Yavé uno es.[8]

Las palabras son importantes,muy importantes. Lo que decimos y la forma en que lo decimos expresa lo que es mas personal e íntimo en nosotros.Pero repetir compulsivamente palabras santas no crea una relación, asi como tampoco decir veinte veces al dia ‘te amo’ nos hace hábiles donjuanes…El templo era ahora claramente el templo de Jehová y no un santuario pagano.Cuando la gente iba a él no compraba amuletos,ni visitaba a las prostitutas religiosas, ni pagaba por conocer el futuro; iban a adorar de la manera en que Moisés les habia enseñado.Estaban en el lugar correcto,diciendo las palabras correctas. Y aun así Jeremías dice que la presencia de ellos allí y sus palabras eran una mentira…. Jeremías acusó al pueblo de … usar el templo de Dios como la fachada de una guarida de ladrones. (Jer. 7:11) [9]

  • “Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended:” Mat. 15:8-10

La reforma de Josías fue como una boda … El pueblo celebró la reforma de Josías, pero ignoraron el mensaje de Jeremías. [10]

Era un gran logro repudiar a Manasés y restablecer el pacto del pueblo con su Dios, pero era una carrera para toda la vida abrazar el amor de Dios y andar en sus caminos. [11]  Mas el el logro de toda una vida de Jeremías sobrevivió, la sensibelería religiosa de las masas jamás pudo cortar su percepción ni  enmudecer su insistente testimonio.[12] 

Dios había llamado a Jeremías,mas no por eso violentó su conciencia. Pero sus propósitos son mas fuertes que nuestra voluntad humana.Jeremías reconoció esto perfectamente. Jeremías le dijo a Dios:

  • «Dios mío,con lindas palabras me llamaste, y yo acepté tu invitación. Eres más fuerte que yo,y por eso me convenciste» Jer. 20:7 BLA

Y Jeremías se fue a la casa del alfarero y allí observó  durante un tiempo largo el trabajo del artesano, hasta que en un momento dado Jeremías oyó la dulce voz de nuestro Dios, quien le habló, dándole un mensaje para el pueblo de Israel , un mensaje profético fuertísimo, que Israel se negaria a oir. Muchos años viviendo en apostasía, y sus mentes estaban acostumbradas a la tibieza espiritual. Suele pasar aún hoy en día, cuando las masas se acostumbran a una dieta muy baja en calorias (light).

Tremenda advertencia de Dios a la gente de Judá y a la nación deIsrael.Pero Israel ni oyó la voz del profeta ni tampoco quiso hacerla. Los hombres son pecadores, dice la Palabra de Dios. El pecado es una característica del ser humano caído. Dios no creó pecadora a la raza humana sino que ésta se hizo pecadora en Adán. Es así que todos los hombres y las mujeres nacemos pecadores, con la raíz del pecado en nosotros. El hombre no se hace pecador en el camino de la vida, sino que nace pecador. Dice el salmista: He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.” (Sal. 51:5)

Recordemos la diferencia entre pecado y pecados. El pecado es la raíz de rebelión, que algunos llaman “pecado original”; en cambio los pecados son las malas acciones que cometemos los seres humanos. Evidentemente un bebé no peca conscientemente, porque desconoce la Ley, no puede aún razonar a un nivel lógico superior ni tiene un desarrollo moral, pero en él lleva la inclinación a la desobediencia, la que se manifestará a su tiempo. El bebé no comete “pecados” pero sí es, intrínsecamente, en lo íntimo o esencial, un “pecador”.

  • “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. Siendo justificados gratuitamente por su gracia,  mediante la redención que es en Cristo Jesús.” (Ro. 3:23-24)

Israel pecó contra Dios, no eran todos  convertidos verdaderamente, la piedad era algo superficial en aquel momento, aun después de la reforma del rey Josias. Todos pecamos, y necesitamos un Salvador. Jesús es nuestro Salvador, quien se entregó por nosotros. En el plan de Dios estaba la cruz, la cruz de Jesús, quien vendría a Israel algunos siglos después. Jeremías fue desechado por  su propia nación. También el Señor Jesús lo fue. “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron”, escribió el apóstol Juan. Pero “a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” (Jn 1:11 -12)

Israel desechó la voz de Jehová, su Señor y Dios, en el mensaje y el testimonio del profeta Jeremías, a quien El había llamado. Y Dios les dijo que

  • «Por eso enviaré un ejército poderoso y los haré huir ante sus enemigos.¡Su país será destruido;será la burla de todas las naciones! Los que pasen y lo vean, no podrán disimular su asombro.¡Ese día sabrán que los he abandonado!”» Jer. 18:16-17

Finalmente, en el año 597 las tropas del soberano babilonio Nabucodonosor entraban en Jerusalén en castigo por el comportamiento de sus reyes. Unas tres mil personas, pertenecientes a las familias más poderosas del país, fueron deportadas a Babilonia, junto con el mismo rey. Aún así, los babilonios respetaron el trono de Judea, en el que pusieron a un pariente del rey depuesto. Fue en 587 cuando, después de una nueva rebelión hebrea, Jerusalén fue conquistado y el Templo de Salomón incendiado, a lo que siguió una nueva deportación de judíos influyentes a Babilonia. [13]

Fue el profeta Jeremías quien anunció de una manera muy clara que Dios castigaría las infidelidades del pueblo por medio de Babilonia y en concreto por medio de su siervo Nabucodonosor.
Este anuncio devastador le acarreó a Jeremías muchos problemas: Incomprensiones de los suyos que lo tachan de traidor (Jer. 37:11-16), enfrentamiento con profetas falsos (Jer. 28).


Pero Jeremías siguió siendo fiel al Señor predicando su Palabra, aun cuando lo que le sucedió no era para nada agradable.

Jeremías 20:7-18

Cada vez que abro la boca,
tengo que gritar:
“¡Ya viene el desastre!
¡Ha llegado la destrucción!”
No hay día que no me ofendan
por predicar tu mensaje.

9 »Hay días en que quisiera
no acordarme más de ti
ni anunciar más tus mensajes;
pero tus palabras
arden dentro de mí;
¡son un fuego
que me quema hasta los huesos!
He tratado de no hablar,
¡pero no me puedo quedar callado!

10 »La gente, en tono burlón, me grita:
“¡Hay terror por todas partes!”
También los oigo cuando dicen:
“¡Vamos a denunciarlo!”
Hasta mis mejores amigos
quieren que yo cometa un error;
buscan cómo ponerme una trampa
para derrotarme y vengarse de mí.

11-12 »Pero tú, mi Dios,
eres el Todopoderoso.
Tú examinas al que es justo
y sabes lo que pensamos y deseamos.
Eres un guerrero invencible,
y siempre estás a mi lado;
por eso no podrán vencerme
los que me persiguen;
¡quiero ver cómo los castigas,
porque en ti confío!
¡Quiero ver cómo los derrotas
y los pones en vergüenza!
¡Que nunca nadie se olvide
de que tú los derrotaste!
13 Alabemos a nuestro Dios,
porque él libera a los pobres
de las garras de los malvados.

14-15 »¡Maldito el día en que nací!
Maldito el que le dijo a mi padre:
“¡Te felicito! ¡Tuviste un hijo varón!”
16 ¡Cómo quisiera que ese tipo
terminara como las ciudades
que Dios destruyó sin compasión!
¡Quisiera que se vuelva loco de remate!

17-18 »¿Por qué tuve que nacer,
si vivo sólo para sufrir?
Si voy a morir humillado,
mejor hubiera nacido muerto.
¡Así mi tumba habría sido
el vientre de mi madre!»

Notas y bibliografía

[0] JohnBright  A History of Israel(Philadelphia:Westminter Press,1959),pag 297, cit en “Correr con los caballos –  la búsqueda de una vida mejor”, pag. 60,Eugene H.Peterson, ed. Patmos,Miami,Fl,E.U

[1] “Correr con los caballos –  la búsqueda de una vida mejor”, pag. 60,Eugene H.Peterson, ed. Patmos,Miami,Fl,E.U

[2] ibid

[3] ibid

[4] ibid,pag. 61

[5] ibid,pag 61-62

[6] ibid, pag. 62

[7]  Ralph P.Martin, La teologia de la adoración,pag. 104,ed. Vida

[8] ibid, pag. 104-105

[9] “Correr con los caballos –  la búsqueda de una vida mejor”,op. cit,pag. 63

[10] ibid,pag. 66

[11] ibid

[12] ibid

[13] http://www.historiang.com/articulo.jsp?id=440046#

* Acerca de Ralph P. Martin

Ralph P. Martin (Ph.D.) se retiró de su posición como distinguido erudito en el Seminario Teológico Fuller y previamente en la Escuela Superior de Teología de la Universidad de Azusa Pacific. Anteriormente fue profesor de Nuevo Testamento en el Seminario Teológico Fuller y profesor asociado en estudios bíblicos en la Universidad de Sheffield.

Es autor de numerosos estudios y comentarios sobre el Nuevo Testamento, incluyendo el culto en la Iglesia Primitiva, el volumen de la serie Filipenses Comentario del Nuevo Testamento de Tyndale, y James en el Word Biblical Commentary, para lo cual también se desempeñó como editor del Nuevo Testamento .(trad aut. de http://www.ivpress.com/cgi-ivpress/author.pl/author_id=721 por Google translate de inglés a español)

Otra Bibliografia consultada

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